El regalo de la demostración.
El sagrado ministerio de las conferencias de la Ciencia Cristiana me ha retenido en el área de San Francisco, California, durante diez días.
Ha sido un regalo para mi esposa y para mí, el poder compartir en un español rico de acentos el Mensaje vivido por Jesús de Nazaret y sacado a la luz con resultados prácticos por Mary Baker Eddy en tiempos más cercanos.
En la última jornada, la cancelación de dos vuelos, nos llevó a un hotel donde esperar el retorno a España.
Cuando en la recepción nos solicitan los pasaportes descubrimos con sobresaltado asombro que no están con nosotros. Tampoco, los pasajes, las tarjetas de crédito, dinero y demás documentación. Este descubrimiento nos golpea por unos segundos.
Pero pronto comprendemos. Con las conferencias, ocho en total, las entrevistas en televisión y radio, sólo estuvimos impartiendo doctrina, teoría... Ahora tocaba practicar. Probar la verdad de lo repetido con un ejercicio bien duro.
Al aferrarnos a la Verdad, el color regresó a nuestro rostro y se reanudó el ritmo respiratorio. Tranquilos y confiados dejamos el resto del equipaje en el dormitorio y nos dirigimos al restaurante para almorzar. Antes de llegar, vimos a una empleada del Motel correr alegre hacia nosotros, agitando en su mano mi cartera.
Horas después volábamos rumbo a casa, con una reconfortante certeza. La verdad del mensaje sembrado en la fértil tierra californiana, se había demostrado una vez más